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~Pensadores~

domingo, 5 de julio de 2015

Tiempo

Ya está otra vez el campo verde.
Con flores listas para que un humano inseguro
les quite los pétalos,
creyendo que le asegurarán amor eterno
o la soledad más dolorosa,
de la que se enamoraría perdidamente si la encontrara…

Hoy camino hacia  mi memoria... 
dejando caer los pétalos como copos de nieve,
cada vez más fríos y sin vida...
convirtiendo en hielo tu recuerdo

Se va el invierno, llega la primavera
el hielo se evapora y tu recuerdo
se escapa como las mariposas,
como el rayo, como las tormentas de verano. 
Un rayo que quema, que arde,
que duele tanto como gritar descalza,
como vivir sin alma...

No veo la huella de tus zapatos,
otras huellas las han tapado.
Otras gentes han venido
 y te han alejado.

Y ese leve descenso,
dolor placentero,
placer doloroso,
quema frío...
va dejándome ver otro camino.

Otro yo. Otro tú. Otros pasos.

By: KRL

miércoles, 24 de junio de 2015

Nuestra vida

Ya me di cuenta de que crecer es algo así como mirar desde la ventana al mundo que me rodea, que me abruma y me embelesa : la caída de las gotas que bailan contigo. Cómo me guiñan, juguetonas...
Crecer es algo así como darse cuenta que todo sigue ahí. Cayendo. Crepitando. Bailando. Iluminando. EXISTIENDO.
Yo sigo mirándote. Deleitándome con el movimiento de tus rizos negros en cada paso de baile, con tus ojos, tus ojos marrones...

Este momento podría ser algo especial o no serlo.
Podría convertirme en una gota y crecer, y bailar a tu lado.
Podría subir o caer... Otra vez.
Y tantas veces me levanté con el pie izquierdo que parece que nací con el pie izquierdo.
Lo que pasa es que siempre he sido una rebelde y terminaba pisando con el pie derecho. Tambaleándome sobre el suelo. Y bueno, derecho es lo que tengo a coleccionar tus besos y guardarlos en mi respiración, derecho a cuidarlos en el fondo de mi alma, al final de el entramado de mis recuerdos.
Derecho a izar una bandera con el lema de una loca, confesando que soy una coleccionista de besos, de miradas. De paseos. De bailes. De momentos.
Una coleccionista que ama todo lo que nos forma: los árboles del camino, el aire que sale y entra en los recovecos de nuestras manos...
Coleccionista de pasos. Tímidos.... torcidos... largos.. izquierdos... derechos... o discontinuos. De pasos contigo.
Y la vida es eso: eso que sientes, que miras, que bailas. La vida es algo así como mil millones de pasos, que parece que se quedan cojos si no los doy contigo...
La vida es mantener vivo el camino.




23/06/15
By: KRL

domingo, 26 de abril de 2015

Su belleza me traicionó.

Su belleza me traicionó.
Su cripta se está iluminando...
Van resurgiendo poco a poco...
tiritando con la primera brisa de mayo
el sendero van coloreando ...

Primavera pronuncia suavemente cada nombre:
para despertarlas
y guardarlas en el corazón del hombre...
Tímidamente empiezan a desperezarse,
pero siguen soñando con los cuentos
que les regala el viento…

Van despertando, se convierten en faros
deslumbrando con su belleza hasta
el recoveco mas oscuro de la Tierra...
Ninguna faltará a la ceremonia de la vida
saben que tienen que atenuar la coraza de quien puso la semilla.
En la fiesta Primavera tocará la lira
y el viento moverá sus faldas
amontonadas en la lejanía...

Sus pequeñas vocecillas me llaman,
mis manos tiritan…
me acerco como hipnotizado a ellas
mi corazón late más deprisa.
Entre algodones intento guardar pétalos
pues en ellos se escribe la historia del deseo.

Siguen reunidas,
ahora esperan a que Lluvia les limpie las espinas
pues intenté enamorarlas para que dejaran sobrevolar su falda
para que sobre mis ojos su mirada se posara.

Han acabado conmigo, su belleza me ha matado
su baile ha hecho de mi un loco desquiciado.
¿Cómo su vida me ha matado?
¡Cómo si mis lágrimas sus fortalezas han mojado!

Me cristalizo ante su grandeza...
Sus tallos asaltan mi corazón;
entre mis costillas se enredan
y mis manos atadas en su fortaleza:
quedarán atrapando, entre metáforas, su belleza.

sábado, 25 de abril de 2015

Todo destino

Todo destino
Allí busco mi lugar con inocencia:
voy en busca de cajas de madera.
Entre páramos habitados de tristeza camino
como aburrido y sin cesar;
entre piedras bailo como huracán
pues morir es mi destino.

Entre tanto intento atisbar las palpitantes
luces con oscuridad entre las sombras venerada.
Intento anotar sus coordenadas en mi memoria
pero la luz del día es su maldita huida
para escapar de las heridas.

Mi voz grita, y agotada clama en la lejanía,
exhausta llora sin vida...
Ya no hay quien me quite la melacolía
¿De qué sirve desear,
si parece que esta no es mi vida?
¿De qué sirve,
si ya me he acostumbrado a la agonía?
¿Dónde estás que tus pasos son transparentes
y tu sombra no me guía?

Vuelvo al viento,
vuelvo a abrazar huracanes
de ideas aterradoras.
Busco las olas, para que la marea se calme
haciendo desaparecer a mordiscos mi carne.
Atrapo las balas entre cientos de miradas,
las saco del cieno de mi alma
y las coloco en lo más abrupto del pedregal
con la mirada.

Con toda la inocencia del mundo ya no busco,
ella me ha encontrado primero
y ahora solo siento cómo me encierran,
cómo estas cuatro maderas me evaporan,
me convierten en polvo.

En calcinada amapola.

Volverían por ti.

Tus sentimientos están a flor de piel,
te has enamorado de alguna banda sonora
en el palpitar de un corazón...
Tus inocentes ojos empiezan a desperezarse,
intentan encontrar algún  lugar de huida
para esconderse de tus trémulos labios.
De ti misma...
De tu pasión por morir en cada verso, de plasmarlo
aunque se te vaya la vida en ello
buscando entre los escombros de la batalla
la respuesta a tu existencia.

Pero lo que no sabes es que cada estrella
moriría
por reflejarse en tus ojos,
sin embargo... tan solo buscas
alguna flor que te de respiración,
que te haga sentir viva
y te quite el peso de los hombros.

Cada pétalo reviviría para que vuelvas
a rozarlo con la punta de tus dedos
para estremecerse entre
tus metáforas y calmar su sed
de palabras...

Cada beso daría la vida por ser nuestro
por impregnar los labios de pasión
por cantarle al viento
que intentar escapar no sirve de nada
por borrar tus cicatrices
y plasmar guerras en el papel
y no en tu piel.

Lo que no sabes es que cuando ames
nada de lo que hagas será suficiente...
Ni los besos, ni las flores.
Ni las estrellas:
el Universo invadirá tu pecho, destruirá tus pensamientos
hará que te quedes.
Porque el amor es efímeramente poderoso
Es sobrehumano. Es grandioso.

jueves, 23 de abril de 2015

Sirena


Sirena tu, piel morena,
vestida con los ropajes de la Luna llena.

Me preguntaste por qué volví
entonces las palabras se estancaron
entre mis labios y mi mente
y aunque el amor nos tenía frente a frente
fue entre mis párpados donde te vi.

Al fin mis palabras intrépidas
se aventuraron al abismo
entre mis labios,
olvidado siempre presente.
Resurgirán, creéme
de las raíces de la tierra
en aroma de flores,
en burbujas de peces
que al respirar sienten
la inmensidad de tus llantos
mezclados con las tragedias
de mis poemas,
esos que traen y llevan
un navío
en un océano nuevo
de tus labios perdidos.

Quién pensaría que esos recuerdos
me llevarían a ese mar
inmenso de rocas por costa
y oleaje con música de beso
que me impregna de eso
que dijiste una tarde de invierno:
''Nunca es tarde para ser
lo que debemos hacer,
siendo lo que hacemos''.


Piel morena, palabra inquieta:
las gotas del atardecer
se precipitaron como sangre
de lluvia y de pronto
eran máculas en mi piel
de algodón,
aunque para mis labios la hiel
nunca nos visitaba tarde.
Por entonces, hasta siempre,
enterrada entre las piedras
de tu alma que esconde el coral
adornado con peces como collar.

Tantos eran los recuerdos... caían
se precipitaban de mis párpados
a mis labios formando cascadas
de película en cintas transparentes.
Clak, click, puck, puck. Boom
Una estrella detrás de otra.
Ya teníamos canción
-Boom... bmmm...bmmm-
risas y dolor
sangre y flor
tragedia y verdad
en fin, todo lo que esconde el amor
es tu risa y tu andar,
mi algodón, tu sangre,
nuestra amistad
que hace 365 días no tenía un mañana.
Tan solo un vaivén
de recuerdos que traían
tu voz alegre
arrancada de la niñez.

Esperaremos por siempre,
aunque no existan.
No respiren, no florezcan
tales flores que traerán
la primavera con sus lluvias,
tormentas y arcoiris.
¿Acaso tu perfume a mora?
Aromas
con potencia de terremoto
que me trasladan a esa tortura
que mis huesos
tienen miedo a sentir
si  me vuelves a preguntar
por qué volví.


Fue un golpe de suerte el conocerte
y más fue reconocerte entre la oscuridad del círculo añil
entre mil perlas reflejadas en el mar,
cuando lo único que anhelabas era un cielo donde volar.


BY: KRL

-Últimos días del segundo-
2015

domingo, 12 de abril de 2015

Huyamos, Grecia.

Huyamos, Grecia.

Te veo yacente en un cristal de luna.
Veo tus pestañas desvanecer y tus manos tiritar.
Tan pequeña, tan indefensa;
cobijada por las sabanas de tu melena azabache.
Te escucho tartamudear a cada caricia que amenaza
con derribar tu coraza.
Tus preciosos ojos dudan, huyen, llueven.
Te escondes entre copos de nieve...
¡Oh, condenado sea el día en el que confundí los latidos
de tu corazón con el hermoso cantar de los pájaros!
¡Oh, que desdicha la mía!
¡Ven, amor mío, ven y huyamos juntos de mi!
Veo tus mejillas impregnadas de rubor de rosas,
tus dedos de pianista, tus labios llenos de arte.
Te abrazas al viento y tu aroma trae el recuerdo
de mil primaveras a punto de florecer.
¡Cómo puede tu piel esconder tantas heridas
e inspirarme a escribir vida!
¡Cómo puedes ser tan fría
y aún así provocarme estos deseos ardientes
de plasmar tu figura para siempre en mi memoria!
Dime, cielo mío, ¿qué es lo que tienes
que allá dónde todo es negro, solo veo paraíso?
Contemplo tu cuerpo dejándose llevar por la marea,
te veo exhalar un último suspiro,
la noche te perece, las estrellas caminan por tu ombligo,
te veo a ti
derrotada por Roma.

http://seisinviernos.blogspot.com.es/2015/03/huyamos-de-roma.html

Tú, valentía



Quiero un millón más.
Un millón de pasos a su lado
para que me contagie su alegría
en cada camino abollado de la vida.

Déjame sentir tu perfume a lavanda

y a ternura. Libera la lluvia, 
deja que humedezca tus labios
y abandone la pena cada mayo
ligero apagado por la ausencia de rayos.
Valentía, gracias por enseñarme a levantarme.
y permitir que tu luz me transparente.

Por eso, mamá, déjala marchar,

abandona la pena
que los malos quieren que sientas.
Por eso quiero mil, mil pasos más
para poder sentir tu perfume 
a lavanda, también en abrazos desalados. 

Quiero un millón más.

Un millón de pasos al lado de la Valentía
para que pueda sacarme
de los baches de la vida.