~Pensadores~

domingo, 15 de enero de 2017

Radiografía de una mujer

Todas las historias tienen un principio, menos para él. Ya no recordaba la última vez que pudo ver frente al espejo a un hombre de carne y hueso. El mundo pasaba a través de sus ojos de forma distinta. Su mundo real eran las emociones, los sentimientos. Los veía en todas partes: en sus viejos amigos, en las mujeres, en los niños, en sí mismo y en los objetos –porque eran una prueba tangible de que los sentimientos existían–. Distinguía la paciencia con la que había sido tallado un elefante de madera, la pasión de una carta de amor o la furia con la que había sido utilizada un arma blanca.

Con el paso de los años distinguía mejor los tonos y los matices de cada emoción y sentimiento en el interior de las personas. Normalmente los colores positivos habitaban cerca del corazón, en el estómago (si llegaban mariposas) y algunos sectores del cerebro. Por otra parte los negativos o fríos rondaban el hígado y otras zonas cerebrales.

Pero en ella no. En ella todo estaba en todas partes.

La primera vez que él se deleitó con su amplísima gama cromática sus pensamientos la definieron como “absoluta belleza’’. La contempló unos instantes junto a la barra removiendo el azúcar del café. Él decidió levantarse y con una taza entre las manos le preguntó:

– ¿Nos hemos visto alguna vez?

En su mente ya retumbaba un “no’’ y el portazo que ella daría al irse para mezclar el sonido de sus tacones con otros cientos de tacones en la ciudad. Volvió de su ensimismamiento cuando las tonalidades de la chica dejaron de moverse para dar lugar a una actividad tan frenética que los colores parecían querer escapar y crear una ligera luz en el contorno de su cuerpo.

Durante la conversación descubrieron que trabajaban en la misma empresa. ¿Podía ser posible? ¡Él nunca había distinguido a nadie con esa colorida combinación! ¡Nunca! Por eso el lunes llegó mucho más que puntual al trabajo, dilató unos minutos sus ratos libres y fue de los últimos en salir del edificio. Pero no llegó a atisbar la nueva luz que había conocido.

Pasaron los días y sintió que su propia tonalidad se difuminaba. Temblando abrió la puerta del bar donde la encontró y se sentó a esperarla. Escrutaba las almas de su alrededor buscando aquella belleza cromática. En vano.

–Hola –una voz femenina se dirigió a él, que tenía los ojos clavados en la botella de agua a su izquierda –soy la de la barra, ¿recuerdas?
–Tú, ¿t-tú eres…? –señalando la barra. -No puede ser-. Centró completamente su energía en distinguir su verdadero rostro. ¡Era ella en otra versión! –¿Qué te ha pasado? –inquirió– Te he buscado pero no te he visto ni en la empresa ni al entrar.
–No me ha pasado nada. Bueno voy vestida de otra forma, pero soy la misma.
–No, no es eso –suspiró el muchacho.
La chica se quedó perpleja. Decidió romper el silencio:
–¿Subes en ascensor a tu despacho?
–Sí.
–Mañana prueba con las escaleras, seguro que así me ves. En el primer piso las paredes que dan al rellano y al pasillo son de cristal. No será difícil. Mi despacho es el primero a la derecha.
–El prime… ¡AHÍ ESTÁ!
–¿Qué? –preguntó ella.
–¿Qué? Ah…nada, nada –sonrió. En ella los tonos se habían mezclado otra vez. “Extraño suceso’’ –pensó–. Primero a la derecha. Vale. Vale.
–Sí, nos vemos mañana –dijo ella con una sonrisa mientras se levantaba.
–Hasta mañana –contestó intentando grabar el rostro físico de la chica.

Por la mañana subió despacio las escaleras. Apretó el maletín, levantó la cabeza y leyó el cartel “primera planta”.– “Venga, va, primer despacho a tu derecha” pensó-. Giró su cabeza y en dos segundos su ilusión se vino abajo. No estaba. Solo había una figura femenina pero con otra combinación. Miró el despacho de la izquierda. Un hombre. Volteó nuevamente a la derecha. Nada.

Cuando retomó su marcha se sintió observado. Giró su cuerpo. Una mano se desplazaba en el aire dentro del primer despacho de la derecha. Entrecerró sus ojos esforzándose por definir el rostro. Era ella. Le devolvió el saludo y terminó de subir, ahora contento.

Todos los días subía las escaleras, la miraba fijamente examinando su cara. En seguida la saludaba. Pero era inquietante una sensación vertiginosa cada vez que hacía una radiografía a las emociones de la chica.Sus colores cambiaban de piel de un momento a otro, de un día al siguiente. Sería una locura intentar establecer un patrón en cada serie que se formaba en su interior, era un elemento inestable.

Sin embargo una de esas mañanas comprendió de manera súbita que la belleza que ocupaba su cuerpo se llamaba libertad. Sus colores, tonos y matices se encontraban hasta en la última grieta de su piel porque ella siempre sentía, pensaba y se emocionaba sin límites.
Ella era libre.



BY KRL
29.12.2016

viernes, 6 de enero de 2017

Nombrar lo indescriptible

El cerebro humano
puede llegar a entender
el nacimiento del sol
los ciclos de la luna
y, a veces, incluso
a sí mismo.
Pero hay cosas
a las que no pone nombre sobre la etiqueta
ni data su longevidad ni
la fecha de su hallazgo.

A ti. Por ejemplo. Y a esa facilidad
para hacerme sentir inadaptable
en otro lugar
que no sea el reflejo de tus ojos.
A la armonía de tu caminar,
a la perfecta forma de tus manos.
En ellas florece y se marchita el universo
donde se pierde mi nave espacial.

Los límites de la vida se difuminan,
la nada parece un ser imposible,
una pesadilla si no eres mi copiloto;
porque tienes escondidas en tus costillas
las habitaciones más bonitas del alma humana.

Ah... Es inútil.
Mi corazón descarrila
y
naufraga
en la que mis latidos definen
como ''amor'',
pero que mi cerebro nunca
logrará entender
ni
tampoco
detener.

BY KRL
06-01-2016
02:30 am

sábado, 24 de diciembre de 2016

LOLO

Quisiera aplazar la angustia
y demorar la espera
con la esperanza
de que el viento hoy
me deje respirar.

Tu vida
ya no es más que una sombra
que susurra y lentamente
calla
        y
          cae
mezclándose con el silencio,
con la nada de ti
que deja en mi tu ausencia.

Muerdo la tierra que has pisado
para sostener tu vida
entre mis dientes
porque la muerte flota sobre ti,
sobre tu alegría, sobre tu tierra.
Ahora tu tierra, bajo la mía
o encima de mi, en otra galaxia,
en otra estrella.

BY KRL
24/10/2016







miércoles, 24 de agosto de 2016

Juré

Juré en un grito
nunca más volver a escribir al dolor.
Pero es que duele que el monstruo esté en tu interior.
No quiero escribir, hoy no perdono nada,
hoy soy yo la que cambia.
¿De qué vale un beso
si no es sincero?
¿De qué vale el tiempo a tu lado
si no es amor lo que siento?

Pero me engaño, vida,
le engaño,
caigo, caigo
y caigo,
el dolor del golpe aumenta. Y, grito.
Nos engaño.

Me rompo,
me rompo en sus besos,
me deshago,
cuando antes me sostenía,
en sus brazos.

Juré en un suspiro
nunca volver a nombrarle.
Juré, dije, maldije
para no volver a amarle.


BY: KRL
16.08.2016


Amor olvidado

Amor olvidado, pasado
pisado. Y finalmente,
recordado.
Ellos se aman
porque se sonríen
porque ya se amaron.
Porque yo creo en el amor:

En el amor ideal,
incita a saltar de nube
en nube sin tropezar.

En el amor oscuro, ciego,
cada vez que se encuentran
en miedo se hace nada...

En el amor destructivo,
que hace tormenta
todo lo que toca
y piedra
todo lo que abandona.

En el vehemente,
sin avisar convierte
el llanto en carcajada.

En el inseguro,
que provoca la destrucción
de un campo entero de margaritas.

De cualquier forma
ellos se aman
porque ya antes se han amado...
Se aman,
aunque ahora
no se reconozcan
se marcaron sutilmente
con labios de cicatriz.

Se aman.
Se aman,
siempre han sido ellos.
Yo lo creo:
El amor existe.


MAYO 2016
Para D & M 











miércoles, 17 de agosto de 2016

Corto

Salón acogedor. Interior. Atardecer.

Se enfoca un radiocaset, la mano de un hombre anciano introduce un cd en el lector de CDs, la música empieza automáticamente 
HOMBRE: (la cámara enfoca los ojos del hombre) Mira sus manos en la cual tiene una carta (se enfocan las manos) después mira el techo (enfoca los ojos y las manos) Cierra los ojos.


Parque.Día.
Se enfocan los pájaros
ELLA: vestida dulcemente, está sentada en el parque con la mirada perdida. Mira la bici que tiene a su lado y decide marcharse. 

Cuando está montada, la cadena funciona mal. 
ELLA se acerca a un banco para revisar la cadena. 
CHICO se acerca hacia ella y le habla. 
ELLA no le oye, pero sí nota su presencia y se quita los cascos Perdona, no te escuché
CHICO ¿puedo ayudarte?
ELLA niega No gracias sonriente Mira, ya está dice incorporándose
CHICO ¿segura?
ELLA mientras mueve el pedal hacia atrás CHICO le ayuda a levantar la bici Sí, sí, gracias.
CHICO ¿pasas mucho por aquí?
ELLA No demasiado
CHICO Es que me suena la bici, pero no tu cara suelta unas carcajadas 
ELLA sonriente Sí, bueno, hasta luego sube el la bici y se aleja 
Se enfoca por la espalda  al chico despedirse con la mano , pero ella ya no puede verle. Se enfoca a Ella mientras se aleja.

Fundir a negro

Bar Época. Interior. Tarde 

Ella y su amiga están sentadas al lado de la ventana. Chico puede verla, pero Ella no completamente
El amigo de Chico se va, pero Chico permanece en su sitio. Ellas se levantan para irse. Amiga abre la puerta y sale hablando por teléfono. Ella va detrás de Amiga. 
Chico la coge el brazo (suavemente). Ella se gira

CHICO mira hacia un lado No recuerdo... mira a los ojos de Ella   Tu nombre. 
ELLA  Creo que no te lo dije. 

CHICO levanta la ceja a modo de insistencia 
ELLA abre la boca para decirle su nombre 
AMIGA Veeengaaa, hoy no puedo llegar tarde!!

La coge del codo y la puerta se cierra de inmediato tras ellas. Chico está a punto de salir cuando se da cuenta de que hay una servilleta en el suelo, donde aparece una bici, el nombre del bar su nombre y el número de teléfono...

Fundir a negro

Ella aparece en su habitación componiendo una melodía que lleva como título: <<Desde que te vi>> coge el saxofón y se pone a improvisar.

Fundir a negro

Ella mirando al techo sobre la cama  se gira, Chico mirando al techo se gira 
la pareja adulta, al girarse queda uno en frente del otro. 

CHICO ADULTO  Cariiiiñooo ha llegado la primera factura de la luz!!! 
ELLA ADULTA Estoyyy en la cocina!!!
CHICO le da un beso en la mejilla
Fundir a negro

CHICO ADULTO le doy al play ya?
ELLA ADULTA Sí 
NIÑO en los brazos de uno de los dos. Ambos lo miran, y luego se miran uno al otro. 
Fundir a negro

La mano de ella escribe sobre un papel. Se enfoca unas fotos enmarcadas que hay encima de la mesa. Se enfoca el título de la partitura : ''El amor era envejecer contigo''

sábado, 6 de agosto de 2016

Amigos

Algunas veces en el futuro
busco momentos en los que
riendo en las costillas de ella
saltando de emoción por él
amando entre nuestros brazos
sonriendo para la alegría de ellos
puedan decirme 'amiga'
Pues, ¿qué significado
tendría amistad
sin mis dos vosotros?

Seis de agosto 2016

domingo, 29 de mayo de 2016

Happiness and Childhood

Today I saw you, and
I lost you.

We suffered by the light
that light up the distance
between the childhood
and the happiness.
Today I saw you from so far away
and I relived
the memory of you
in the pullchair while you imagining thousands of galaxies just in a waterdrop...
You wrote then
a letter from Madrid...
you missed the happiness
produced by running
across the playground...

In reply, I wrote
the verse which I learned yesterday by heart
before I fell asleep
about a cloudy sky...

However, I forgot
the following verse
with methafores
and red poppies connected
in the same stanza...
We suffered, Childhood,
yes, we suffered...

So, I remembered
how much I needed you
and I let you go...
I abandoned you...

Dear, Childhood,
we suffered...

But not today,
not together...
Forgive me,
Happiness.


Hoy te miré y te perdí.
Sufríamos por la luz
que iluminaba la distancia
entre nosotras...
hoy te miré desde muy lejos
y reviví la imagen del cochecito
imaginando cientos de galaxias en una gota..

Entonces escribiste una carta desde Madrid,
añorabas la alegría de
corretear en el patio de la escula...
Como contestación, escribí
el verso que memoricé ayer
antes de dormir
con metáforas y amapolas
unidas en la misma estrofa..

sufríamos, sí, Infancia, sufríamos....
Así que recordé cuanto te necesitaba y
te dejé ir...
Te abandoné.
Querida infancia, sufríamos,
pero hoy ya no...

Lo siento, Felicidad...