~Pensadores~

jueves, 17 de septiembre de 2015

Parte 2

Rápidamente ideé una manera original de presentarme y la compartí. Cuando hube acabado recibí la mirada más rara que he recibido nunca y lo que dijeron fue: '' qué loca más sentimental''.

La idea era algo así: Nos separaríamos. Ellos irían por el interior del parque y yo por fuera mientras hablábamos por teléfono, que sería el contexto que daría pie a mi presentación.

Los nervios recorrían cada átomo de mi : desde las comisuras de mis labios, hasta la punta de mis pies. ¿Y cómo no iba a estar nerviosa si solo podía reconocerlo por llevar un pastor alemán?

A cada paso que daba sentía unas ganas enormes de reirme o  de dar media vuelta y olvidarme del tema... pero no¡¡ !No, no, no, eso era lo más fácil!

Así que contuve la risa y  siguiendo el plan les dije a mis interlocutores:

- Me he perdido, vale, vale. Mejor pregunto que ya llego tarde.

Me acerqué al chico como quien no quiere la cosa y preocupada le dije:

- Perdona... podrías indicarme dónde está el café ''Vegas'', es que ... me he perdido.

- Sí, mira- respondió sonriendo. Y señalando continuó: - Tienes que cruzar esa calle y cuando veas un escaparate con muchos libros giras a la derecha, das dos pasos y estarás dentro.

- Muchas gracias- dije agradecida. Hice el amago de girarme pero me volví a él-. Ah.. y ¿sabes dónde está el amor de tu vida?

Valeee, vale, vale. Sé que dije que había recibido la mirada más rara de mi vida. Pues no, no, esta sí que era rara...

Cogí al chico del hombro y con mi mano izquierda señale a la chica que se acercaba por aquel entramado de árboles.

- Sí... mira. Justo ahí.

Y las carcajadas lo inundaron todo. Cuando cesaron tenía la certeza de que el silencio que se nos rodeaba estaba hecho para que yo lo rellenara:

- ¡Hola! Soy Julia - me presenté.
-¿Qué hay? Yo soy Marcos.

Tenía una voz digna de ser oída y transmitía mucha confianza y así, hablando, llegamos todos juntos al café, donde Sofía me relató cómo había conocido a Marcos ... Pero bueno, eso es otra historia...



FIN

Parte 1

Aquella era una de  aquellas tardes que sabes que recordarás toda tu vida y la llevarás en tu costado izquierdo toda tu vida, porque algo cambiará y te hará sentir vivo una vez más...

Esa tarde había quedado con mis amigos para dar un paseo. Bajé las escaleras mi casa, y el deseo de verlos movía mi cuerpo por inercia y al fin se calmó... ya ardía en  mi pecho...
Por fin vi a Sofia, corrí hacia ella tan rápido que creí caerme de bruces, sin embargo caí en sus cálidos brazos y soltó unas cuantas carcajadas cerca de mi oído y retumbaron en lo más hondo de mi como si mi cuerpo fuera un teatro y su risa el cantar de una soprano...
Cuando nos separamos pregunté por Rodrigo, pues no le veía... Aprovechándose de mi pequeñez alguien me levantó del suelo y me tapó los ojos.

-¡ ESTÁ USTED LEGALMENTE SECUESTRADA!! - dijo una voz masculina
-Ohhhh, Dios mío... ¿¡ Quién la salvará!? - dijo Sofía irónica
Y rompimos a reir... pero ya me dolía la barriga por la presión que hacía el brazo de Rodrigo.
-Rodri, venga, bájame, ¡¡¡ te juro que si no me bajas...!!! - dije dando patadas al aire y moviendo los brazos como las alas de un polluelo.
- ¿Qué me harás, eh pequeñaja ?
- Rooodrii
-Bueno, vale, vale...

Me alegré tanto de poner los pies en el suelo, que de sonreír me dolían  las mejillas.  Echamos a andar y mientras hablábamos de lo que habíamos estado haciendo hasta entonces noté algo extraño...parecía que el camino por el que íbamos no había sido escogido por azar...
Al final de la calle ya veíamos los árboles del parque, hablábamos con calma  sin embargo mi curiosidad iba en aumento  y mi pulso se aceleraba. Ellos no dejaban de sonreir, lo sabían!

Sofía, adoptando un tono confidencial, se acercó a mi y me dijo:

- He conocido a alguien.
- Quéeeeeee?

Y al oir toda esa tormenta de preguntas Rodrigo rompió a reir al ver en mis ojos la niña pequeña que llevaba dentro.

- Quieres conocerlo?
- Pues claaro que siii!!
- Hoy mismo lo verás!

Y eso mismo pasó : Lo conocí.


CONTINUARÁ...

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Los latidos de mis versos

Perder la locura en tu pelo
para alumbrar los besos
que perdí entre acento y acento.
Guardarlos en una caja hermética
con todo eso que uno lleva dentro,
nada más que cosas alborotadas por ahí sin ton ni son;
como si hubiese pasado un vendaval,
como si hubieras estado bailando
y el aire de tu pelo hubiera removido todo
y tras el vendaval se hubiera quedado flotando
en esa caja de mi lado izquierdo.
Y mi cuerpo, contagiado con el baile de tu pelo,
de tus risas y besos
quedó todo alborotado,
pues eras el huracán
que se movía entre mis costillas
y yo,
la lluvia que te escribía...

Sonaba un tacatá de fondo.
Tacatá... ta... tá tu pelo
Tacatá... ta... tá un beso
Tacatá... ta... tá mi lluvia
en tu lado izquierdo.


Sep2015
By: KRL